El Reiki cada vez se contempla más en las sociedades avanzadas y además, están llegando también al mundo animal que al no tener creencias limitantes, como los humanos, entran en profundidad en los beneficios de las mismas. Aplicando estas técnicas a nuestras mascotas pueden cambiar su nivel de vibración, siendo muy efectiva en casos de agresividad.

 

“El Reiki para perros es empleado por profesionales terapeutas, que se encargan de transmitir confianza, observar a su paciente y tratarlo con absoluto respeto. Los perros absorben muy bien la energía Reiki (como todos los animales), y por eso esta es una terapia muy efectiva en ellos”, afirma Alejandro Hernández, Terapeuta de Reiki.

 

 

El Reiki puede curar, mejorar, aliviar dolencias, enfermedades y estados de ánimos alterados, como dolores, resfriados y molestias intestinales, ya que su objetivo es trabajar la parte energética de los animales.

“Se ha identificado que la mayoría de los problemas o enfermedades que el perro manifiesta son en realidad cargas emocionales de los propietarios”,- afirma Tadao Yamaguchi-, uno de los reikistas más reconocidos, que recomienda tratar tanto a las mascotas, como a los dueños.

La Terapia de Reiki dura aproximadamente 45 minutos y en ese tiempo el especialista evalúa detalladamente la conducta del animal y accede lenta y respetuosamente a su espacio corporal. “Canaliza la energía universal con el propósito de aliviar dolencias, reducir el estrés y devolver la salud a su mascota. La terapia también es efectiva en casos de agresividad muy marcada” explica Alejandro Hernández.

 

 

Para animales que están sanos, el Reiki ayuda a mantener la salud, promover la relajación, y proporciona momento de paz y satisfacción. Para animales enfermos, el Reiki es maravilloso como método de sanación, así como un complemento perfecto para otros tratamientos. Puede combinarse con cualquier procedimiento veterinario, llegando a reducir incluso los efectos secundarios de la quimioterapia.


Usando Reiki para ayudar a sanar

Publicado por VETER HOME ® Holística Veterinaria

La energía es algo que no vemos pero esta ahí. Sin ella no habría vida en nuestro planeta y por tanto no existiríamos ni tampoco nuestros queridos compañeros de viaje y navío, los animales.

La energía vital universal, o reiki, como la llaman en Japón. Lástima que en occidente aún no tengamos una única palabra que defina estos tres conceptos con precisión (energía-vital-universal). Algunos le llaman amor. Siendo este una expresión de la más pura y eficaz energía vital universal, sigue siendo una gran desconocida, en particular en nuestra cultura materialista actual.

Como dicen los físicos la energía no se crea ni se destruye sino que se transforma. Así cuando la energía del universo circula por los organismos vivos, se denomina reiki. Es una energía pura muy eficaz que interviene en todas las reacciones del organismo y que además compartimos unos seres con otros, a pesar de no ser del todo conscientes de ello ni muy bien comprendida. Las ganas que tiene una madre porque su cría salga adelante es fruto de la energía reiki. Para que nos entendamos el vínculo que establece una persona con un animal, eso que les une, les hace sentir bien, y activa una serie de reacciones bioquímicas que favorecen el estado de 
equilibrio, felicidad y salud, eso es reiki. En las diferentes culturas y religiones se ha tratado de explicar de una u otra forma a lo largo de la historia humana, pero al final lo que nos llena de vida, siempre es la energía. La que circula por nosotros, la que damos y la que recibimos. La energía no es estática, debe circular para alcanzar un equilibrio dinámico en los organismos. Todos los seres necesitamos buen reiki. Y para disponer de una buena energía, hay que llevar una buena vida.
La energía no entiende de fronteras, ella circula a pesar de las barreras, aunque para que circule bien, es importante ser consciente de ella y no ponerle trabas. El ego es la mayor traba para la energía en las personas. El amor incondicional que nos brinda los animales, es un regalo de energía. Es por esta principal razón, que actualmente compartimos vida-reiki con nuestros compañeros animales. Ellos al no haber desarrollado una mente tan analítica-racional, no tienen tanta traba a la energía reiki. Sin saberlo nuestros animales nos hacen terapia, cuando ellos estén enfermos, decaídos o convalecientes, podemos ayudarlos entregándoles parte de lo que ellos nos dan cada día, energía vital. Esto complementa cualquier tratamiento 
que nuestro veterinario haya instaurado. Pero recordad cuando el ego aparece, reiki desaparece. Así cuando entreguemos energía, hagámoslo sin esperar su devolución inmediata.
La energía vital actúa a nivel físico y a nivel mental. El estrés, consume la energía vital, por eso hay que aprender a gestionar el estrés, y las emociones estresantes o negativas, así como también el de nuestros animales. No olvidemos, que hay animales que no llevan tantos miles de años a nuestro lado, como por ejemplo el gato, y no ha transcurrido tanto tiempo desde su evolución como animales salvajes a su actual estado de animal más o menos doméstico. Si queremos tener animales lo más saludables posibles, hay que practicar reiki cada día con ellos. Darles cariño y buen alimento, eso también es reiki. La fuente de reiki es infinita, pues procede del universo que compartimos, sólo hay que trascender al ego o convertirlo en un 
ego de servicio, para que reiki circule con normalidad y pueda llegar bien a todas las células del organismo. La energía reiki, no se puede comprar con dinero, ni es la panacea, ni una pildora mágica, sólo se consigue buen reiki, practicando cada día. Como veis queda algo lejos de nuestra cultura de resultados rápidos y sin esfuerzo, pero si se trabaja a diario es posible. Debemos empezar por centrar nuestra atención en algo tan sencillo y tan eficaz como la respiración. Sentir la respiración, oxigenar nuestro cerebro y nuestro cuerpo, entonces reiki circulará mejor, desde el universo, a través de nosotros y podremos ofrecérselo como aire fresco a nuestro animal, tanto en el día a día, como en la enfermedad como en sus últimos días. Todos podemos aprender a practicar reiki, y todos podemos disfrutar sus beneficios: voluntarios en centros de 
animales, rehabilitadores en centros de recuperación, hospitales y clínicas tanto veterinarios como de personas, centros geriátricos, terapeutas, personal de enfermería, médicos, veterinarios, peluqueros caninos, entrenadores y educadores caninos, y así hasta el infinito vital. Como reflexión, decir que la energía vital universal o reiki se encuentra actualmente infrautilizada en nuestra cultura, y su aplicación podría añadir una importante dimensión en el papel sanador de los animales en nuestra sociedad, y viceversa. A pesar que la energía reiki no ha sido del todo explorada en la curación de animales, creo que al menos de momento, la práctica diaria de reiki, puede permitirnos sanar y fortalecer nuestro vínculo con ellos, así como con nosotros mismos como humanidad.