Los beneficios de los masajes para animales se conocen desde hace incontables años, incluso dicen que los perros soldado de Julio César los recibían. Aunque inicialmente los masajes animales eran aplicados sobre todo a los caballos, tras popularizarse las técnicas que aplicó Jack Meagher, terapeuta de masaje que trabajó con el equipo ecuestre de EEUU en los años 70 y 80, entonces también perros y gatos empezaron a recibirlos. El tipo de masaje más común se conoce como "Masaje Sueco".

 

Un aspecto clave a la hora de dar un masaje a un animal es la anamnesis. Como los animales no pueden hablar, tienen que ser evaluados por otros medios, como la palpación, análisis de la marcha, análisis de conformación (forma en que se para y se sostiene a sí mismo) y la observación de sus movimientos. La experiencia con el tipo de animal que está trabajando es vital, ya que no se puede saber si un animal se está moviendo de forma incorrecta sin antes saber qué movimiento es el correcto en esa especie.


¿Cómo se pueden beneficiar del masaje los animales?

Al igual que en los seres humanos, se ha demostrado que el masaje en animales:

  • alivia la tensión muscular, los espasmos y el dolor
  • reduce la formación de puntos gatillo
  • reduce tejido de las cicatrices
  • aumenta la amplitud de movimiento
  • mejora el tono de los músculos débiles
  • alivia los gases intestinales y ayuda en la digestión
  • interrumpe el ciclo del dolor mediante la activación de los receptores sensoriales
  • aumenta la circulación sanguínea
  • aumenta la circulación linfática y mejora el sistema inmonólogico
  • disminuye la presión arterial y reduce la frecuencia cardíaca
  • disminuye los niveles de estrés

Contraindicaciones del masaje en animales

Al igual que ocurre con los seres humanos, hay algunas precauciones y contraindicaciones que deben ser tenidas en cuenta con el masaje en animales.

 

  • Si un animal está en estado de shock no debe recibir un masaje, ya que puede experimentar tensión arterial baja, y el masaje puede bajarla aún más, lo que supone un riesgo.
  • Si hay fiebre hay que evitar el masaje, ya que la fiebre puede ser un signo de infección y debe ser tratada por un veterinario antes de administrar el masaje.
  • También hay que evitar el masaje si un animal tiene cáncer; en ese caso es necesario consultar con un veterinario antes de realizar un masaje.
  • El masaje también está contraindicado en caso de heridas abiertas, tiña y otras afecciones de la piel, así como en caso de desgarros musculares, tendones y ligamentos.
  • En caso de enfermedades agudas, como  gripe o  tos persistente, el masaje también está contraindicado en animales.