La acupuntura no es una terapia exclusiva para las personas, si no que los animales responden a sus beneficios entre tres y cinco veces más rápido que los seres humanos.

La acupuntura es una técnica terapéutica que se usa en China desde hace más de 4000 años, mucho antes del nacimiento de la medicina occidental. Se la suele considerar una forma de medicina complementaria. El interés por la acupuntura en humanos ha ido creciendo con la publicación de diversos estudios que muestran mejorías perceptibles para algunos trastornos. La técnica se está aplicando también en perros y, en menor medida, en gatos. 
La acupuntura consiste en la inserción de unas agujas extremadamente finas en puntos concretos del cuerpo. Se trata de una técnica totalmente indolora. Las agujas de acupuntura son mucho más finas que las hipodérmicas, por lo general con un diámetro de tan solo 0,02 mm. Las personas que lo han probado hablan de una leve sensación de calor, hormigueo o entumecimiento cuando se inserta la aguja, pero no de dolor. En ocasiones se siente un ligero pinchazo que no persiste cuando la aguja queda en la piel. Aunque determinados puntos tienen más sensibilidad que otros, los acupunturistas veterinarios experimentados saben cuáles han de evitar. Más del 95% de los animales tolera bien la acupuntura. Las agujas se insertan en más de cien puntos específicos que, al parecer, conectan con conjuntos de nervios o fibras nerviosas. Es posible que las agujas provoquen una liberación de endorfinas, los opiáceos naturales del cerebro, que alivian el dolor y aportan una sensación de bienestar. Estimulan asimismo los puntos de acupuntura, que actúan sobre los sistemas nervioso, inmunitario y endocrino.
La academia estadounidense de acupuntura veterinaria (American Academy of Veterinary Acupuncture) considera que la acupuntura puede resultar especialmente eficaz contra la displasia de cadera, contra enfermedades degenerativa de las articulaciones, contra la mielopatía degenerativa, la epilepsia, el asma, las infecciones de orina o también contra inflamaciones.
Al igual que los demás tratamientos, la acupuntura no garantiza resultados, pero sí constituye una alternativa que, según los indicios, puede ser eficaz en una cuarta parte de los casos. También existe la opción de combinarla con la medicina convencional. Finalmente, en algunas personas y mascotas la acupuntura se combina con otros tratamientos alternativos como la fitoterapia o la homeopatía.
Los veterinarios que tienen la formación adecuada para practicar la acupuntura son capaces de tratar a la mayoría de los perros y a muchos gatos sin que se aprecien indicios de estrés. El tratamiento, al igual que muchos otros, no se completa en una sola sesión, sino que se precisan varias. En España hay veterinarios con formación para aplicar la Acupuntura